—¿Qué? ¿Es Héctor? ¿Cómo es posible?
—¡Dios mío! Primero aparece Consuelo, la Diosa de la Guerra, y ahora Héctor, el Dios de la Guerra. Los dos jóvenes más exitosos de la familia Aguilar han aparecido juntos, ¡esto es increíble!
—¿Qué está pasando? ¿Quién tiene el poder de convocar a estos dos jóvenes de la familia Aguilar?
Con la aparición de Héctor, el lugar, que ya estaba lleno de murmullos, estalló en un alboroto aún mayor. La reputación de Héctor no era en absoluto inferior a la de Consu