En ese momento, Mario habló con una sonrisa en el rostro: —Tengo curiosidad, ¿es tu habilidad en el arte de la guerra más poderosa, o mis conocimientos en arte marcial místico son superiores?
Estas palabras provocaron un murmullo entre la multitud. Era una provocación directa. En términos de estrategia militar, Tomás era invencible, pero cuando se trataba de artes marciales místicas, pocos en toda Ciudad U podían igualar a Mario. El problema era que Mario había lanzado este desafío abiertamente