La familia Arroyo, como una de las familias más poderosas, ha dominado durante siglos gracias a generaciones de acumulación. En especial, el anterior patriarca, Baltasar, era un hombre de gran talento y visión.
En los primeros años de la lucha por el poder real, Baltasar fue extremadamente decisivo al elegir al príncipe correcto, apoyándolo hasta que se convirtió en rey, y finalmente fue nombrado conde por el propio monarca. Su poder e influencia, así como su valentía personal, no eran inferior