Bajo el llamado de Ricardo, se presentó un acuerdo de vida o muerte.
Ambos sin pérdida de palabras, firmaron el acuerdo y estamparon sus huellas. Los duelos en el ring siempre han dejado el destino a la muerte o la vida, pero usualmente, sin rencores profundos, el vencedor tiende a ser misericordioso, una regla no escrita.
Sin embargo, al firmar el acuerdo de vida o muerte, esa regla se rompió.
No había contención, no había retirada, solo quedaba luchar hasta el final.
O vives o mueres, no hay o