—¡Bastardo!
El Guerrero Rojo estaba furioso, desenfundó su espada larga y adoptó una postura amenazante.
—Sr. Pedro, en su país, País L, hay un dicho: 'El que conoce el tiempo es un hombre distinguido'. Entréguenme el Lingzhi de siete colores y los dejaré a ambos en paz. ¡Si se atreven a rechazar, sólo les espera la muerte! —amenazó Tenmei.
—¿Creen que con esa gente pueden matarme? ¿Tienen el valor? —Pedro se burló con una risa.
—Si no lo crees, ¿por qué no lo intentas? —Tenmei chasqueó los dedo