Pedro lucía molesto.
Normalmente, no se metía en disputas con mujeres, pero si se trataba de una pendenciera, eso ya era otra historia.
Al ver a Rosario con la cara golpeada, todos quedaron boquiabiertos y en shock.
¿Se había vuelto loco este tipo?
Ya era suficiente con que hubiera golpeado a un guardia de la familia Barajas, ¿pero atreverse a golpear a la hija consentida de la familia Barajas?
¡Esa era la heredera directa de una gran mansión!
¡La élite de Ciudad YJ!
¿Acaso se atrevía a agredir