Tras colgar el teléfono con Néstor, Delicia recibió una llamada de un número desconocido. Al contestar, descubrió que era la agencia de detectives que Alejandro había contactado para ella. La conversación fue breve y al punto:
—Hola. —dijo Delicia, algo desinteresada.
—Señorita Delicia, hemos encontrado lo que nos solicitó. —anunció la voz al otro lado de la línea.
—Envíenlo a mi correo. —ordenó ella con firmeza.
—Por supuesto. —respondió la voz.
A Delicia le recorrió un escalofrío de anticipaci