María dio un paso adelante y, sorprendiendo a Antonia, habló de repente, haciéndola saltar.
Al voltear, Antonia la miró con una expresión de desagrado, pero, recordando cuántos años había estado María al lado de Isabel, su molestia se disipó rápidamente.
—María, ¿podrías evitar hablar detrás de mí en el futuro?
Aunque intentó contener su irritación, su tono de voz aún revelaba sus sentimientos.
María no tomó a mal el comentario.
Con su habitual tono amable, dijo:
—El señor Jiménez acaba de lleg