En el ambiente cargado de la fiesta, las opiniones sobre Yolanda eran duras y despiadadas.
—Las amantes de hoy en día son bastante audaces. —comentaba uno.
—¡Exacto! Esta mujer puede parecer inocente, pero sus maquinaciones son profundas. Sus cálculos han impactado a todos aquí. —agregó otro.
Yolanda, al oír estos comentarios, se puso pálida, mientras que Miguel, a su lado, sentía una creciente incomodidad debido a la tensión emanada por Alvaro.
En este momento crítico, Delicia y Alvaro se en