Punto de vista de Serena
Estuve limpiando los últimos estantes de mi tienda, tenía los músculos adoloridos y las manos maltratadas. Me llevó casi medio mes terminar la renovación. Estaba exhausta, y con el bebé en camino, no quería exigirme demasiado.
Recorrí mi tienda con la mirada, maravillada ante el resultado final. En las vitrinas, mis joyas capturaban y devolvían destellos de luz. Cada estante y mesa, dispuesto con esmero, realzaba aquellos diseños que tanto esfuerzo me habían costado. Las