Punto de vista de Serena
Stevie se abalanzó sobre mí en cuanto entré y antes de que siquiera pudiera sentarme, ya estaba echando humo.
—¡Ese cabrón! Si alguna vez lo veo, te juro que voy a...
—Stevie... —intenté calmarla, pero no quiso escuchar.
—No, en serio, Serena. ¿Qué clase de escoria hace algo así? —Sus puños estaban apretados como si estuviera lista para pelear—. No estuviste aquí ayer. ¿Estás bien? ¿Presentaste la orden de restricción? Porque si no lo hiciste, yo misma me encargaré de él