Punto de vista de Serena
El día estaba a punto de terminar y solo nos quedaban un par de piezas por vender. Miré a Colina.
—Voy al baño un momento. ¿Te parece bien quedarte a cargo?
—Claro, ve tranquila —me respondió, haciéndome un gesto para que me fuera.
Me apresuré hacia el baño más cercano, pero la fila era mucho más larga de lo que esperaba. Empecé a mover el pie impacientemente, observando cómo el tiempo pasaba. Odiaba dejar a Colina sola por mucho tiempo, especialmente cuando ya estábamo