— Quédate el tiempo que quieras, siéntete como si estuvieras en tu casa.— habló el padre de Max con una gentileza una vez que estuve adentro de su casa.
El señor se fue de la sala dejándonos a Max y a mí para que pudiésemos hablar tranquilamente.
— ¿Y entonces que ocurrió? ¿Por que vienes llorando? — su tono de voz era diferente de lo habitual, esta vez podía sentir su preocupación.
— Terminé con Zack... En realidad no sentíamos lo mismo, después de todo si era amor unilateral. — dije entre sol