Capitulo 30: No se que debo hacer.
— ¡Dime que quieres decir con eso! — grité con lágrimas resbalando por mis mejillas, mis ojos ya debían estar rojos por tanto llorar, me arrodillé a un lado de Titi esperando por una respuesta. — ¡Responde! ¡¿A que te refieres con decir que llegaron demasiado tarde?!
Titi seguía inmóvil mirando a la nada, sus ojos mostraban temor, era como si algo atroz hubiera sucedido.
— Y-yo... — apenas y me miró de reojo, sus ojos estaban como los míos, húmedos esperando a que las lágrimas salieran. — H-hac