Mundo ficciónIniciar sesiónElla era la mujer más encantadora que mis ojos podían ver. Estaba fascinado con su presencia, su rostro transmitía paz, serenidad y tranquilidad. Definitivamente en mi pecho no cabía todo lo que me hacía sentir Ayla. Verla aquí a mi lado y con ese aroma que la hace tan única, me llena y me hace ser el hombre más afortunado de todo el mundo.
Sonrío al verla hacer un movimiento en su pequeña, pero hermosa nariz. Todo en ella es tan perfecto, que creo que me he convertido







