Mundo ficciónIniciar sesiónVelkan
Estaba extasiado, lleno y juro por la diosa Luna que en este momento sentía que por fin había logrado lo que mi lobo Yoraco pedía a gritos. La tenía en mis brazos, la tenía para mí y solo para mí. Me sentía dichoso de tener a Ayla, mi luna, en mi regazo besándome y llenándonos del amor que nos costó tanto admitir.







