—¿Cómo?
—Regresó a su casa de campo… —susurró apenas Mary—. Pensamos que lo sabrías.
—Estábamos seguras de que su excelencia y tú llegaron a un acuerdo y que, tal vez, a su regreso anunciarían su compromiso.
Los ojos de Claire se llenaron de lágrimas y Mary le hizo un gesto a su hermana para que cerrara la puerta con llave. Una vez asegurada su intimidad, Claire abrazó a sus amigas, que la consolaron en silencio sin saber el motivo por el que se encontraba en aquel lamentable estado.
Sophie le