Mundo de ficçãoIniciar sessãoAriadna pasó por el tocador del hospital, se mojó el rostro, retocó su maquillaje, suspiró profundo. Luego de unos minutos caminó por los pasillos regresando a la habitación de la señora María, tenía aún mucho que conversar con ella, entonces golpeó con delicadeza la puerta.
—¡Adelante! —Escuchó en la voz enronquecida de la mujer. Ary giró la cerradura, y de







