— Y yo, mi querido, estoy aquí que no me aguanto de alegría, hasta en el impulso terminé abrazando al médico en agradecimiento. No sé si lo entendió muy bien, pero incluso me sentí avergonzada después. Pero espero que comprenda que fue mi felicidad.
— Seguro que el médico entenderá. Son muy relajados y saben muy bien la alegría que nos dan cuando nos dicen que uno de los pacientes se está recuperando, especialmente usted, que es una madre angustiada y espera la recuperación de su hija. Estoy mu