POV de Nadia
Guardé los regalos de nuevo e intenté dormir.
Me acosté de espaldas mirando el techo, contando los segundos lentos mientras pasaban arrastrándose. Cada vez que cerraba los ojos, mis pensamientos se dispersaban en diferentes direcciones. Nada se quedaba quieto lo suficiente para que el descanso tomara control. Mi cuerpo estaba cansado, pesado incluso, pero mi mente seguía reproduciendo el día como si tuviera miedo de olvidar algo importante.
La sala de mis padres, la voz de Elena, l