Punto de vista de Nadia
En el momento en que lo dejo entrar, el mundo no desaparece.
Se pliega.
No como algo que se rompe, no como algo que termina… como capas que se pelan todas a la vez, la realidad desplazándose lo justo para que algo debajo pueda respirar. El bosque sigue allí, el frío sigue mordiéndome la piel, la mano de Adrian sigue envuelta alrededor de la mía, pero algo más se superpone, algo más afilado, más limpio, estructurado de una forma que se siente demasiado precisa para ser na