Punto de vista de Nadia
La vibración se profundiza bajo mis pies, no violenta, no caótica, sino deliberada… como algo vasto que se mueve después de un largo y paciente sueño. Sube por mis piernas, entra en mi pecho, sincronizándose con el ritmo que ya se estaba formando dentro de mí hasta que ya no puedo distinguir dónde empieza y dónde termino yo.
"Nadia", dice Adrian, con la voz tensa ahora, más afilada que antes, su mano apretada alrededor de la mía como si pudiera anclarme solo con la fuerz