Punto de vista de Nadia
Las calles de la ciudad se veían diferentes bajo la luz temprana de la mañana, como si las sombras mismas se resistieran a soltar la noche. El aire olía ligeramente a lluvia, aunque el pronóstico no había mencionado ninguna tormenta, y cada sonido —el rumor lejano del tráfico, el ocasional claxon de un coche, el zumbido bajo del motor de un autobús— parecía amplificado en la tensión silenciosa que había entre nosotros. Adrian iba delante, sus movimientos precisos y delib