Punto de vista de Nadia
Victor no se movió, y de alguna forma eso lo hacía todo peor. Se quedó allí como si nos hubiera estado esperando, como si el momento de nuestra llegada se hubiera alineado perfectamente con el plan que llevaba años corriendo por su mente mucho antes de que pisáramos esta casa. La luz matutina detrás de él alargaba su sombra por el suelo del pasillo, cortando el polvo de una manera que hacía que todo el espacio se sintiera escenificado en lugar de abandonado.
Adrian se mo