Punto de vista de Nadia
Nunca notas realmente el momento en que tu vida se inclina; no hay grieta dramática en el cielo, no hay temblor de advertencia bajo tus pies, solo un cambio —sutil e invasivo— y de repente el suelo que creías dominar se siente desconocido bajo ti. Estaba a tres cuadras de la casa cuando mi teléfono vibró en mi palma, un número desconocido parpadeando en la pantalla, y casi lo ignoré, casi dejé que sonara hasta el vacío, pero el instinto me ha salvado más veces que la lóg