Cuando Sofía se fue, los demás se quedaron hablando un buen rato. Cuando la acompaño Selene a la entrada uno de los guardaespaldas les dice.
— Ya nos vamos señora,
— Si Santiago no vamos, y ya.
— Voy por el auto aquí hay demasiados hombre, parece que aparte de usted hay otros guardaespaldas más.
— Esos hombres que ven por allí, son del príncipe Mario vienen con mi prima Elisa, y ahora vamos Santiago quiero llegar a casa.
— Si señora.
— Estás enojada Sofía con todo lo que hablaron aquí.
— No se