Capítulo 39

La mucama reparó en que Selene estaba examinando a los hombres de la revista que ella había dejado en la mesita de noche.

— Guapos, ¿eh?. —y suspiró con aire soñador, trazando con los dedos los músculos pectorales de un pirata que aparecía en una de las portadas. — Disculpe señora por mi falta.

— No te preocupes chica.

— Si alguna vez conozco a un hombre así, señora no le dejaré escapar. —añadió con una sonrisa la mucama.

— Sí, qué emoción.

Con aquellos angelicales rizos rubios y su figura curv
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App