Subimos las escaleras de la majestuosa casa, con Victoria guiándome hasta la habitación que había sido preparada para nosotros. Mi corazón latía rápidamente, y aunque trataba de aparentar calma, no podía evitar sentirme abrumada por la situación. Victoria abre una puerta doble y me invita a entrar. El cuarto es amplio, decorado con un estilo elegante y moderno, con una gran cama en el centro.
—Aquí podrán descansar cómodamente. Si necesitan algo, no duden en llamar a los empleados —me dice Vict