Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente una acalorada conversación se llevaba a cabo en el salón de la finca en donde residían Carlos y Angélica.
El hombre le reclamó iracundo a su esposa, el haber indispuesto a María Paz.
—Yo no pensé que se iba a poner mal...— sollozó Angie.
—Es que ese es tu problema mamacita, vos no pensás...—increpó Carlos—. Date cuenta de que por tu culpa la vida de María Paz, y de sus hijas corren peligro.<
Angie anda muy mal, por suerte Paz y sus hijas están mejor de salud.







