Matthew
Un toque en la puerta del cuarto donde estaba descansando me hizo incorporarme.
—¿Sí?
—Señor, es hora, ya amaneció, así que comenzaremos la búsqueda.
—Enseguida salgo.
Respiré y recé porque los encontráramos pronto, con ese pensamiento me dirigí al baño, lavé mi rostro y una vez listo me puse en camino para buscar a los hombres. Ya todos estaban divididos en grupos, Alan me indica que debo ir con el grupo que cierra la búsqueda en el claro que da a la carretera principal, si ella está b