Capítulo 41— Hasta que la muerte nos separe.
Narrador
Abriendo sus ojos al amanecer cuando sintió el reflejo de la luz golpear su rostro, Alexandra tomó asiento en su cama sintiendo como la ansiedad carcomía su ser. Ese día era el gran día, el día en que ella uniría su vida al hombre que amaba, el hombre que le había dado una segunda oportunidad para vivir, el mismo que le había enseñado en cuerpo, y alma lo que es amar.
Colocándose de pie, se observó en uno de los espejos de cuerpo completo u