Capítulo 30 —Tan cerca y tan lejos…
Damiano:
Cuando salimos del baño, ambos estábamos un poco desorientados. ¿Qué es lo que había ocurrido allí realmente? Porque no fue solo se*xo, eso lo puedo asegurar. Pero mi mente no quería descifrarlo en ese momento, así que me vestí en silencio.
—Estoy cansada… —dijo en un susurro, rompiendo el silencio.
—Descansa, yo bajaré al bar —y sin siquiera mirarla, me retiré de la habitación.
Bajé al bar del hotel para despejar mi mente. El lugar estaba casi vacío