Capítulo 31— Deberías ser cuidadoso
Narrador
La luz del sol empezó a filtrarse por las ventanas de la habitación del hotel. Golpeando directamente el rostro de Alexandra, quien se encontraba durmiendo plácidamente en los brazos de Damiano. Apretando estos con fuerza, ante la incomodidad de la claridad que los azotaba, tomó asiento en la cama, y notando el brazo que rodeaba su cintura, bajó la vista a su cuerpo, recordando que se encontraba desnuda.
¿En qué momento él había regresado? ¿Cómo es q