—Sí. Escuché del visitante inesperado —le dijo Jameson, de inmediato a Isabella.
Ella, entre los brazos de ese alto hombre castaño, levantó su mirada haciendo contacto visual con él.
—¿Sobre Christina Harris…?, la verdad-
—Espera. No hablemos de esto aquí —le dijo Jameson, soltando a su esposa y tomándola de la mano la escoltó hasta la sala de la casa.
Lilian, fue detrás de ellos y se sentó en un sofá individual de la sala.
—Lo lamento Isabella —se disculpó Lilian—. Tenía que decirle a