Capítulo X. Decepción.
Me descubro un poco la cara apartando mi cabello para poder verlo, empiezo a llorar muy agraviada y entre lágrimas grito:
- ¡Querido!
Le doy una explicación a mi manera de lo que sucedió luciendo muy afectada.
Ella me grita que soy una mentirosa y si las miradas mataran hubiera muerto en el acto aquí y ahora. Me provoca reír a carcajadas porque ella intento agraviar a esta humilde servidora y se le volteó la tortilla. Tengo que reprimir el impulso con todas mis fuerzas para poder seguir actuand