Capitulo XXIV. Conversando
Cipriano Mangolini.
Siguiendo la recomendación de mi asistente, antes de llegar a casa le compre un pequeño ramo de flores a la mujer escurridiza. La empleada del lugar me hablo de algo que, entre los floristas, le llaman el lenguaje de las flores. No sabía de eso porque nunca he sido un hombre que se fije en ese tipo de cosas, pero si es algo que puede hacer que Maye no huya de mí, al menos por el momento, me esforzare por tenerlo en cuenta.
Según me explico la empleada de la tienda los narcis