Capitulo V. Encerrada
Maye Ruíz
Cuando llegamos a la casa del Diabólico lisiado se fue a lo suyo y me dejó allí a mi suerte. Tan educado y refinado que se la quiere dar y es un mal anfitrión ¡ese infeliz!
En el acuerdo que firme por coacción de parte de él decía que no puedo hacer ningún cambio en la casa sin su consentimiento. ¡Ha si! Pero el si puede dejarme tirada aquí en esta mansión tan grande sin indicarme ni siquiera cual será mi habitación, debió hacerme un tour y decirme a mí, su futura esposa, donde se ub