Mundo ficciónIniciar sesiónMe encuentro sentado en mi oficina sentado mirando por la ventana, pensando en si tengo mucha fortuna o carezco de ella.
La primera sensación me la produce el hecho de tener a mi disposición a dos mujeres exclusivas para mí, una que me sirve para desahogarme sexualmente devolviendo la pasión que le entrego experimentando lo que se nos ocurra y donde sea, y la otra es la fuente de dinero de donde voy sacando una tajada para ocultarla en un banco en el extranj







