Capítulo 57: En la calle.

Llego a casa ensangrentado, adolorido, con la nariz rota y el orgullo por el suelo.

Mi abogado me ayudó a llegar hasta el auto de mi hermana, la que no dijo nada al verme subir entre quejidos y lágrimas.

En cierto momento vi se dirigía a otro lugar, por lo que le pregunté tratando de aguantar el dolor.

“- ¿Dónde vamos?

-Al hospital, tienen que revisarte esas heridas.

-No, no quiero. ¿Qué sentido tiene que me cures si ya no tengo para qué vivir?

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Marcela Cortes Diego AmievaY bueno, qué esperabas Marco, nunca te importó nada más que tu bienestar...
Escanea el código para leer en la APP