Mundo ficciónIniciar sesión–MATE–.
Mis manos aferran la cintura de Rae y la acercan más a mi cuerpo, y por un segundo no opuso resistencia alguna, después fue como si su mente procesara lo acababa de suceder.
Con una fuerza mayor a la mía se libró de mi agarre y eso hizo que mi lobo gruñera al igual que yo.
–Eres mía–.
–No soy tuya ni de nadie–.
Gruño de nuevo, mi lobo está a punto de tomar el







