Capítulo XXIII: Almuerzo [Parte Uno]
Le empleada Margaret luego de sacar toda la vajilla de plata y dejar tan solo lo esencial, tal como se lo ordeno su jefe, ella se dispuso a servir los platos humeantes de estofado de carne, que junto Amelia habían preparado.
El aroma a carne cocida hizo que el estómago de Leyna gruñera de hambre. La chica se sonrojó al escuchar sus propias tripas rugir, pero tanto Amelia como Josh, no le dieron importancia, ya que ambos estaban enfrascados en una conversació