Capítulo XLVI: Orfanato (Parte Cuatro)
Hanna agachó su cabeza y se miró la punta de sus zapatillas desgastadas y rotas. Hizo un puchero y guardó silencio por unos segundos. Luego levantó su cabeza y observó a Josh con los ojos castaños brillosos.
Una parte de Josh quería indagar, pero otra parte de él, le advertía que todo era muy duro, sin embargo, gracias a Leyna, Hanna había aprendido a canalizar sus emociones y a contar su verdad con cierto orgullo, ya que ella era inocente de todo.
—La mad