Un ligero cambio en el plan...
Annie subió al coche. Apenas cerró la puerta sacó el teléfono para revisar el correo que su jefe le había enviado. De pronto, la pantalla de su móvil comenzó a parpadear y el nombre de su jefe apareció.
Sintió un vacío en el estómago. Respiró antes de atenderle de inmediato.
—Necesito que estés en mi casa en dos horas —dijo él sin preámbulos—. La boda se adelantó.
—Pero yo… —intentó decir.
Él continuó hablando sin darle tiempo a completar la frase.
—Ya le di instrucciones a Ronald. Te llev