Julia abrió casi de inmediato, sorprendida.
—Señor… ¿ocurre algo?
Thomas entró molesto la habitación.
—Necesito resolver unas cosas —respondió él, sin dar más explicaciones.
Justo en ese momento, Annie levantó el rostro. Vio perfectamente cuando Thomas entraba a la habitación de su asistente.
El estómago se le cerró.
—Claro… —murmuró para sí, retomando el paso—. Claro.
Continuó caminando hasta su habitación, con la mente llena de suposiciones que no quería tener, pero que tampoco podía i