43 - Estoy perdida.
AMELIE.
Todo era un caos. Cuando llegamos a la clínica, ya los medios de comunicación estaban abordando a la ambulancia.
Yo no solté en ningún momento su mano. No podía ni quería hacerlo. Sentía que, si dejaba de sentirlo, lo perdería, y siendo honesta, no sería capaz de soportarlo. Hasta llegamos a un punto, donde ya no se me permitía avanzar.
Lo único que podía hacer era llorar, estar inquieta, desesperada y loca por que me digan que él, va a estar bien, a pesar de que ni siquiera han pasado