CAPÍTULO 16
—Lena, ¿Qué sucede? —preguntó Adriano detrás de mí, no pude decir nada, estaba sorprendida por lo escuchado, sentí como el teléfono era rebatado de mi mano.
—Adriano —volteé a verlo.
—¿Qué le dijiste? —le exigió saber, sus gestos cambiaban conforme pasaban los segundos—. ¿Qué mierda? ¿Cómo es eso posible? Necesito que averigües, mantenme informado, claro que lo harás, también testificaras y enviaras las fotos, ¿entiendes? —ordenó con voz dura—. ¿Ese es el maldito problema? Felicidad