CAPÍTULO 15
Poder contarle una pequeña parte de lo que me había sucedido fue relajante, me sentí muy bien y como no, si estaba entre sus brazos, con su calor abrazándome el alma, pronto me animaría a terminar de relatar mi pasado.
Después de tanto llanto me sentía muy cansada, así que Adriano había estado preparando la ducha para mí, estaba con una bata de baño sentada en la cama, mientras lo esperaba.
Mi mente pensaba miles de cosas por segundo, me sentía muy mal mentalmente. Los días oscuros