CAPÍTULO 17
—¿En dónde estamos? —pregunté, estaba de noche y no podía ver absolutamente nada.
Desde la mañana me había dicho que tenía una sorpresa y que debería de estar lista a las ocho de la noche, aunque Emilia quería venir con nosotros, tuvimos que dejarla, por esa razón Adriano le había prometido que pronto tendrían una cita de padre e hija, solos.
—Ahora necesito cubrirte los ojos —cada vez me emocionaba más, sacó de su chaqueta una pañoleta y me volteé para que tapara mis ojos—. Ahora e