Mundo de ficçãoIniciar sessãoApenas se marchó, comencé a adornar la habitación. Guirnaldas y luces que brillaban como constelaciones, flores de pascua junto a la lámpara de rosa negra que preparé para ella.
Me senté junto a su cama, sin hambre, con los sentimientos agolpándose como olas contra mi pecho. Fue un golpe sutil en la puerta lo que me sacó del trance.
—Adelante —murmuré.
&mda







