Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo cuarenta y tres: La mejor cita de la historia
— Aquí tienes —me tiende un tarro de helado de vainilla. No sé cómo de las ha ingeniado para que sobreviva al viaje. Marzo va quedando atrás y comienza a hacer calor—. Es para los dos, así que debes esperar a que regrese —apenas soy consciente de su beso en mi hombro. El helado me observa con fijeza y grita <<tómame>>.
Siento la saliva espesrse en mi boca y relamo mis labios—. Quiero







